Breve historia de un amor feliz.
Las calles se mostraban vacías, como siempre que llueve sobre la hermosa Buenos Aires. Una mujer caminaba presurosa, aunque encantada de disfrutar de unos de los placeres más apreciados por quien escribe. Un hombre, en dirección contraria, andaba lentamente.
Era su destino cruzarse, no podía suceder de otra manera, y así lo hicieron. Tan solo faltaba una excusa para que se conocieran. Pero no fue menester, al mirarse entendieron todo, y con un ligero tartamudeo se saludaron. Y caminaron, caminaron horas y horas por las calles de la ciudad, hasta que finalmente debieron despedirse, no sin antes asegurarse de volver a verse, el día próximo en el mismo lugar donde se conocieron.
Así lo hicieron, y con el tiempo perderían la capacidad de vivir el uno sin el otro. Pasaron los meses, los años, y todo seguía igual, con ellos ya casados. Sin embargo nada es para siempre, y un día lluvioso los frenos de su coche no funcionaron, y fallecieron los dos. Pero no es un final triste, porque murieron como hubieran querido: juntos, uno al lado del otro, condenados a repetir sus vidas en sus muertes.
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Tags: amor, historia, oruga, pocahontas
Qué liiiiindi (L) Re amorosi (?)
No, en serio, re lindo, medio trágico, pero linda forma de escribir tenés pichi.
Te quiero muchísimo!